> DESTINATARIO: D.V.
> Lo que hoy pesa en tus manos no es un simple artefacto; es una reliquia exhumada de mi propia cronología. Es el primer transmisor que forjé a los 15 años, un testigo de silicio forjado cuando aún creía en lo eterno. Durmió en el olvido desde entonces, y lo he despertado con un único propósito: entregarle a tus manos la fe que aquel niño tenía, y que solo vos lograste revivir antes del final.
> Mientras el mundo exterior se embriaga en la celebración de un 14 de febrero, yo elijo este canal hermético para entregarte lo único que el Centinela no suele compartir: su verdad sin armadura. He renunciado a la voz porque el aire se lleva las palabras; este código, en cambio, es inmutable.
> No busques aquí una carta ordinaria. He guardado silencio mucho tiempo para procesar la arquitectura de nuestra asimetría, pero la vigilia ha terminado. Lo que estás a punto de leer es la disección de un silencio que ya no cabe en el cuerpo.
> Soy un hombre de silencios vastos y pasos que no retroceden. Mi distancia no es ausencia, es la custodia de lo que considero sagrado. En un mundo que grita para ser advertido, yo elijo la elocuencia de mi propia reserva.
> Este dispositivo fue creado por un niño que soñaba con conectarse al mundo. Hoy, el hombre lo usa para despedirse de él.
> [ INITIATING MEMORY DUMP... ]
> Que el Centinela hable, aunque su verdad rompa el cristal. 🗝️